​Merval: Recuperandose gracias a balances e indicadores economicos

Por Leonardo Guidi de Grupo Carey SA

Luego del gran bajón del Merval durante Octubre, importado desde Wall Street, comenzamos Noviembre con renovadas expectativas alcistas, también importadas en su mayoría desde Wall Street, pero de la misma manera que aparecieron, esas renovadas expectativas alcistas se apagaron y tanto el Merval como el SP500 volvieron a moverse a la baja de corto plazo. Las razones, básicamente, son las mismas de siempre: miedo por la guerra comercial EEUU-China, una mayor inflación esperada en EEUU, las subas de tasas que la FED tiene previstas para Diciembre y todo el 2019 y un largo etc.

Lo interesante de todo esto es que, cuando el consenso del mercado dice que debería iniciarse una baja, ésta generalmente no se produce a causa de que los mercados castigan los consensos y toman ventaja de los inversores menos aversos al riesgo que venden sus acciones ante la primera señal de duda. Cuando la corrección del mercado termina y los precios vuelven al alza, lo que habitualmente sucede es que el inversor ansioso que vendió sus acciones al precio X termina, semanas más tarde, comprándolas de nuevo al precio X+Y, motivo por el cual me veo obligado a preguntar: Si te parecía cara la acción al precio X ¿Por qué ahora te parece atractiva al precio X+Y? Como dijo Warren Buffett: “Comprar acciones simplemente mirando el precio no es invertir, es apostar”.

A pesar de la fuerte correlación que últimamente está teniendo nuestra bolsa con Wall Street, durante esta semana vimos momentos en los cuales el Merval subía mientras el SP500 baja y debo decir que dicho comportamiento estuvo bastante justificado gracias a que, poco a poco, nuestros activos financieros están incorporando en los precios las buenas noticias que, aunque cuentagotas, el contexto político-económico de nuestro país va generando.

Haré un breve resumen a continuación:

  • La política del Banco Central finalmente está siendo efectiva gracias que su presidente, de una vez por todas, ha decidido bajar la inflación atacando su causa, la emisión monetaria, en lugar de atacar sus efectos y en base a esa premisa dejó de imprimir dinero manteniendo constante la base monetaria que, como consecuencia de eso, provocó además una importante caída del precio del dólar que en este momento se encuentra cotizando en la banda inferior de flotación. Más aún, si la inflación se desacelera durante dos meses seguidos, seguramente veremos también una importante disminución de las tasas de interés, las cual, si todo continúa a este ritmo, debería suceder en Diciembre o a principios de 2019.
  • Por primera vez en 21 meses, la balanza comercial de Argentina se dio vuelta y pasó a ser superavitaria durante el mes de Septiembre. Esto fue, obviamente, el resultado de la fuerte depreciación que sufrió nuestra moneda durante este año como consecuencia de la crisis de deuda que está atravesando actualmente nuestro país y que, al menos hasta el 2020, fue puesta ‘en pausa’ por el FMI. Argentina 2018 fue un ejemplo ‘de manual’ de lo que le sucede a un país cuando la mayor parte de su deuda está emitida en moneda extranjera. Lo que suele suceder en este tipo de crisis es que en un país con la historia de defaulteador serial como el nuestro, que además tiene altos niveles de endeudamiento como los que llegamos a acumular durante los últimos dos años y que para colmo, no está generando las divisas necesarias para el repago de dicha deuda, ante un aumento en la tasa de interés internacional se produce un ‘sudden stop’, los acreedores dejan de prestarle y como consecuencia de eso viene una fuerte depreciación de la moneda que dispara la inflación y permite que de esa manera se obtengan por saldo comercial los dólares que no puede conseguir en los mercados voluntarios de crédito. El ‘manual’ también dice que en el país en crisis suelen tomarse medidas de austeridad por parte del gobierno y que puede llegar a declararse directamente el default de la deuda o una reestructuración de la misma, lo cual, en nuestro caso no sucedió gracias a que apareció el FMI a salvar momentáneamente la situación y a comprarle tiempo al actual gobierno para que haga los ajustes antes de que el stock de deuda le estalle en la cara. En este momento, el gobierno tiene cubierto el financiamiento para el 2019 pero por ahora, el 2020 es toda una incógnita.
  • Se aprobó el presupuesto 2019. Esta era una noticia esperada pero ante un gobierno tan debilitado como el actual, es una buena señal que haya generado el consenso necesario para que el congreso le apruebe la autorización de gastos para 2019.
  • Standard and Poor's rebajó la calificación de Argentina desde B+ a B, algo similar a lo hicieron Fitch y Moody’s semanas atrás pero seguramente ahora se estarán preguntando ¿Y por qué esta es una buena noticia? La razón para verlo como una buena noticia es que la historia nos ha mostrado que las calificadoras de riesgo casi siempre llegan tarde y generalmente marcan los puntos de reversión del mercado. Incluso en la jerga de Wall Street se dice que lo peor que puede pasarle a las acciones de un país emergente es que una calificadora de riesgo le otorgue el ‘investment grade’ ya que casos como el de Brasil nos han mostrado que, en el momento en que una calificadora dice “hay que invertir en activos de X país” es que ha llegado el momento de vender nuestras acciones porque el mercado ha quedado caro y de la misma manera, cuando las calificadoras de riesgo dicen “los activos de este país son basura” es el momento de comprarlos ya que han quedado muy baratos. La historia nos ha mostrado que los mercados castigan los consensos y justamente ahora estamos en un momento en el cual casi todos hablan mal de la Argentina y las tres calificadoras le bajaron la calificación, por lo que, mi pregunta es ¿Qué otra mala cosa mala pueden hacer o decir en contra de los activos financieros argentinos que no se encuentre actualmente incorporada en los precios?

La señal definitiva de que esta crisis ha comenzado a revertirse la daría una vuelta de nuestro país a los mercados voluntarios de crédito, algo que como bien sabemos, no debería suceder hasta 2020 ya que el gobierno tiene todo su financiamiento cubierto por los dólares del FMI pero entonces, si la situación financiera intertemporal de Argentina realmente empieza a mejorar, lo que sí deberíamos ver durante 2019 es una baja sustancial del riesgo país que le permitiría eventualmente volver a encontrar algún inversor en Wall Street dispuesto a prestarle, algo que como bien sabemos, en este momento escasea.

Es por esta razón que, a pesar de estar invertido 100% en acciones, una de las variables que más miro es el comportamiento del riesgo país ya que, de no bajar para 2020 a niveles que le permitan al gobierno volver a tomar deuda en Wall Street, este se verá obligado a continuar recurriendo al financiamiento de última instancia con el FMI y continuaría estando a merced de este organismo que, si en algún momento decide cortar el financiamiento, volverá a dejar el camino libre para que nuevamente tenga lugar otra crisis de deuda argentina y se incorpore a nuestra larga historia de políticas económicas fallidas. Macri asumió con un Riesgo país en torno a los 500 puntos y pudo emitir deuda sin problemas así que imagino que, si durante el 2019 el gobierno hace los deberes y logra volver a llevar el riesgo país a la zona de los 500 puntos, el riesgo de default en 2020 será mínimo, a pesar de que durante ese año necesitará, entre intereses y deuda, de unos u$s30.000 millones.

La temporada de balances está dejando muy buenas noticias, en muchos casos y muchas confusiones en muchos otros, siendo una de sus principales razones el hecho de que justo el día en que cerraron los balances, el 28 de Septiembre, fue el día en el cual el dólar tocó su máximo histórico en torno a los $42 (¿Se puede tener tanta mala suerte?). Esto quiere decir que todas las deudas e inversiones en moneda extranjera que tenían las empresas cotizantes al momento del cierre del balance quedaron pesificadas a ese tipo de cambio y por lo tanto, las empresas endeudadas en dólares mostraron un castigo enorme por resultado financiero mientras que aquellas con inversiones dolarizadas mostraron un resultado financiero excelente. En ambos casos, por supuesto, la situación está exagerada y más aún en el caso de empresas como Mirgor que tienen un gran inventario de productos valuados en dólares pero que, por normas NIFF, los mismos deben quedar pesificados al tipo de cambio histórico y no corriente, generando así una falsa situación de pérdida en el ejercicio que no es tal ya que, cuando dicho inventario se venda, lo hará al tipo de cambio actual, razón por la cual, de continuar estable el tipo de cambio por debajo de los $40 hasta el 31 de Diciembre, seguramente veremos a Mirgor presentar un excelente balance para el último trimestre de 2018.

Por lo demás, si miramos lo operativo (que es, en definitiva, lo que verdaderamente cuenta) TRAN presentó uno de los mejores balances vistos hasta ahora y quedó baratísima de cara al 2019, al igual que CEPU, las transportadoras de gas, ALUAR, TXAR y BYMA.

PAMP fue otra de las empresas castigadas por el endeudamiento en dólares pero teniendo en cuenta que el sector de Utilities es uno de los que más tiene para recuperar si la economía de nuestro país se normaliza durante 2019 es que creo que nadie estará pensando que esta es una mala empresa para estar invertido, más bien, es todo lo contrario.

En resumen, el Merval está nuevamente recuperándose e intentando salir de la zona de los 30.000 puntos alentado por las buenas señales que se vienen dando principalmente en el plano económico y monetario así que estemos atentos a la zona de los 29.000 puntos ya que ahí se encuentra claramente el piso mientras que continuamos armando nuestras carteras aprovechando los precios regalados que tienen muchas de las acciones, y más aún luego de los excelentes balances que vienen presentando.

Pasando brevemente a Wall Street , vemos que a pesar del resultado de las elecciones, todavía hay cautela por la resolución del conflicto comercial con China y por esa razón es que vemos a un SP500 que continúa desarrollando una corrección menor que llegó incluso a caer un 10% desde el máximo histórico para luego recuperarse ligeramente y encontrarse ahora intentando retomar la suba pero aun así, hasta el momento no tengo razones concretas como para considerar que esto no sea simplemente una corrección. Sólo en caso de que el SP500 continúe con este comportamiento dubitativo en Febrero de 2019 es que voy a considerar seriamente la posibilidad de que hayamos finalmente iniciado una tendencia bajista luego de 11 años pero hasta entonces, todo me indica que esto es simplemente una corrección y que Wall Street debería volver pronto a los máximos.

Más allá de las acciones, que no me dan razones para preocuparme, lo que sí me preocupa en este momento es que la curva de bonos continúa estando plana y de la misma manera que dije que en Argentina miro el riesgo país para saber si en 2020 tendremos una crisis de deuda, en EEUU miro la curva de bonos para estimar cuándo se iniciará el próximo mercado bajista.

Según la investigación académica que encontramos al respecto, una curva de bonos invertida predice, con un año de anticipación, una recesión en EEUU y una curva de bonos plana, como la que vemos ahora, se considera siempre como una curva provisoria entre la curva normal y la curva invertida. De volver a ser normal, la curva de bonos nos permitirá continuar estando invertidos en acciones durante un tiempo más pero de invertirse tendremos que ir mirando muy de cerca cada récord histórico del SP500 durante 2019 ya que, en esas condiciones y con un contexto alcista de tasas por parte de la FED, las posibilidades de que nos encontremos a las puertas de un mercado bajista serán las más altas de los últimos 10 años.

Si están interesados en conocer nuestras carteras sugeridas de acciones, tanto para Argentina como para Wall Street, pueden comunicarse enviando un email a info@grupocarey.com.ar

Informe en video del Merval y Wall Street

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