​Mercados: Los inversores locales e internacionales festejaron la moderación de la FED

Por Leonardo Guidi de Grupo Carey SA

Esta semana el índice S&P500 cerró uno de los mejores comienzos de año de toda su historia, acumulando una suba en Enero del 8,45% borrando así la baja de 4,23% acumulada en 2018 y continuando sólidamente con la tendencia alcista vigente desde Febrero 2009 que pronto cumplirá 10 años de estar vigente, siendo la más larga de la historia en cuanto a extensión temporal. ¿Cuál es la causa de esto? Principalmente, la FED.

El pasado Miércoles, el comité de mercado abierto de la FED decidió dejar igual la tasa de interés del dólar, algo que ya estaba totalmente descontado en los precios y que por lo tanto no sorprendió pero adicionalmente, lo que sucedió luego del anuncio y que sí sorprendió al mercado fue una conferencia de prensa que mostró a Powell, presidente de dicho organismo, con una actitud muy moderada (dovish) ante las preguntas que los asistentes le hacían en relación a la política de suba de tasas que la FED llevará adelante durante el presente año.

Concretamente, Powell afirmó que en este momento (y según él, en base a los datos que reciben constantemente sobre inflación, crecimiento y empleo además de datos adicionales que resumen la situación financiera y económica a nivel mundial) la FED había tomado la decisión de llevar adelante una política monetaria consistente en “esperar y ver” debido a que habían detectado un mayor riesgo en los mercados financieros mundiales principalmente a causa de la desaceleración del crecimiento económico de las principales potencias y a los cambios sustanciales que ocurrieron durante los últimos meses en indicadores claves como las tasas de interés, los diferenciales de primas de riesgo, la disponibilidad de crédito y las cotizaciones de las monedas, los bonos, las acciones en todo el mundo. Todo esto, sumado a las preocupaciones que todavía generan al crecimiento económico chino, el brexit y el shutdown del gobierno estadounidense (recientemente levantado) han llevado al organismo a considerar que es mejor que sea paciente y que espere por nuevos datos para definir cuándo debe continuar subiendo las tasas de interés del dólar ya que, por otro lado, tanto el crecimiento económico de EEUU como el empleo y la inflación, las tres variables por las cuales la FED debe velar, continúan mostrando muy buenos números.

Por supuesto que, luego de dejar todo eso en claro, Powell compensó un poco tanto énfasis en la moderación diciendo que “eso tampoco significaba que la política de suba de tasas estaba terminada” y aprovechó para recordar que la FED continuará reduciendo su hoja de balance durante 2019. ¿Qué significa esto? En 2008, para amortiguar los efectos de la crisis subprime que se había expandido hasta convertirse en una crisis deflacionaria de deuda, la FED decidió hacer política monetaria contra-cíclica imprimiendo dinero y utilizándolo para comprar activos financieros y asistir al gobierno que en ese momento estaba rescatando empresas como AIG que eran clave para mantener a flote el sistema financiero estadounidense. Eso la llevó a tener en este momento u$s 4 trillones (el 5% del PBI mundial) en activos financieros de los que piensa deshacerse de a poco pero, teniendo en cuenta la enorme cantidad de dinero de la que estamos hablando es evidente que, si dicho desarme de posiciones no se realiza muy (muuuuuuuuuuuyyyyyyy) de a poco, la FED corre el riesgo de desencadenar una crisis de liquidez que empuje nuevamente a los principales países del mundo a una recesión. En la conferencia de prensa del pasado miércoles, Powell confirmó que el próximo objetivo de la FED es llevar la hoja de balance a u$s 3,5 trillones, lo cual implica que este organismo realizará una venta importante de activos durante los próximos meses y esto que puede llegar a representar un obstáculo temporal para la tendencia alcista vigente en el mercado aunque, aun así, tampoco debería ser algo que preocupe mucho a los inversores si tenemos en cuenta que el mensaje de Powell en la conferencia de prensa estuvo principalmente enfocado en demostrar que la FED ha escuchado a los inversores y que en este momento lo que menos pretende es que se la responsabilice por un nuevo derrumbe bursátil, con lo cual, podemos pensar que si la venta de activos de la FED provoca fuertes bajas en el mercado, bien podrían salir a anunciar que la posponen.

¿Por qué semejante emisión de dinero no generó inflación? Principalmente porque la demanda de dinero en ese momento se mantuvo muy firme e incluso aumentó debido a que el estadounidense promedio, cuando se asusta, demanda dólares y por lo tanto, la mayor oferta de dinero de la FED se compensó con la mayor demanda y, como resultado de eso, dicha emisión no se trasladó a los precios, como sí sucede en países como el nuestro cuyas crisis de deuda se producen por deuda mayormente denominada en moneda extranjera. Sumemos a eso la historia de inflación y defaults de deuda que tenemos encima y no nos costará trabajo entender por qué en toda crisis, el argentino promedio huye de la moneda local derrumbando la demanda de dinero y provocando inflación incluso en aquellos casos en los que el Banco Central no emite dinero.

Los dichos de Powell durante la conferencia de prensa por supuesto que llamaron mucho la atención del mercado a causa de que veníamos de un Powell que a principios de Octubre se mostraba muy obstinado en subir tasas y afirmaba en todos los medios que estas “todavía tenían un largo camino alcista por recorrer” por lo que, obviamente, ver a un Powell tan moderado y cauteloso motivó un rally alcista en Wall Street que le permitió al S&P500 salir de la zona de los 2650 puntos, confirmando así que la recuperación que estamos viendo no se trata tan sólo del “rebote del gato muerto” sino que, por el contrario, es una genuina recuperación de valores que poco a poco irán camino nuevamente hacia los récords históricos.

De hecho, si miramos el mercado de futuros de tasas de interés, veremos que desde el miércoles el mercado está descontando que durante 2019 NO habrá subas de tasas y gracias a que es este el escenario que actualmente está incorporado en los precios podemos afirmar entonces que lo normal durante este año sería que veamos a las acciones de Wall Street subir con volatilidad decreciente (y con ocasionales tomas de ganancia, por supuesto) pero manteniendo la tendencia alcista de largo plazo que viene vigente desde 2009. Esta suba, por supuesto, puede verse afectada, a su vez, por algún rally o pánico ocasional en el caso de que ocurra algo que todavía no haya sido completamente descontado por el mercado, como puede ser, por ejemplo, la resolución, buena o mala, del conflicto comercial entre EEUU y China pero en última instancia, mi opinión personal es que mientras la economía de EEUU continúe creciendo como actualmente lo hace, la FED mantenga la tasa por debajo del 3% y el desempleo y la inflación continúen controlados, estarán dadas las condiciones para que veamos un mercado alcista durante 2019 (Hablar de 2020 me parece todavía demasiado apresurado).

Pasemos ahora a nuestro país que por supuesto, marcha al ritmo de Wall Street y también ha tenido uno de los mejores Eneros de los últimos años, incluso marcando un nuevo récord histórico en pesos pero, como dije en informes anteriores, si tenemos en cuenta que durante 2018 hubo un 48% de inflación, el Merval todavía tiene que superar a los 44.000 puntos para que recién ahí podamos afirmar que estamos viendo subas del índice en términos reales.

El lado bueno de esto es que, a causa de toda la baja que sufrieron los precios las acciones durante 2018, la gran mayoría de las empresas cotizantes quedaron muy subvaluadas, gracias a lo cual, actualmente nos brindan una excelente oportunidad para invertir en ellas aprovechando que valen mucho más de lo que reflejan sus precios de mercado.

En caso de que no me crean veamos entonces este gráfico que compara la capitalización bursátil de varias empresas al 31 de Enero de 2019 con la de la misma fecha de 2018, cuando el Merval tocó su último récord antes de que sobreviniera la caída de Wall Street y la suba del dólar lo hundieron.

Fuente: https://twitter.com/dtripodi/status/1091335955133407233

Al día de hoy, hay incluso empresas que por Bolsa cuestan mucho menos de lo que nos costaría montarlas desde cero, siendo las Utilities el gran ejemplo de estas.

Como dijo Warren Buffett: “precio es lo que pagas y valor es lo que recibes” y en línea con esa frase quiero decir que, por ejemplo, CEPU es una empresa que tiene una capacidad actual de generación de energía de 4.000 Mw y que en base a precios de empresas comparables pertenecientes al gobierno podemos afirmar que estaría valuada en u$s4.000 millones pero, si se fijan en el gráfico anterior verán que actualmente, por mercado, cuesta poco más de u$s1.500 millones… si eso no es una ganga, no se qué lo es.

Pero entonces, ¿Qué comprar? Debemos armar nuestra cartera dándole una mayor ponderación a aquellos sectores que consideremos que tendrán una performance excepcional durante este año a la vez que sub-ponderamos aquellos sectores que vemos como menos interesantes o con un menor potencial aunque sin por ello exagerar demasiado las ponderaciones ya que, de lo contrario, estaremos asumiendo un alto riesgo no sistémico que puede llevar a nuestra cartera a tener una volatilidad mucho mayor de la que estemos emocionalmente dispuestos a soportar.

El gran ejemplo de esto fue lo ocurrido hace una semana con VALE ¿Recuerdan que la semana pasada hablé sobre diversificación? La tragedia ocurrida en la represa de VALE es justamente un gran ejemplo que prueba que estar bien diversificado es lo más prudente que podemos hacer como inversores ya que, sin importar los buenos fundamentos que tenga una empresa o lo bien que la conozcamos, nunca estaremos exentos de que ocurran este tipo de imprevistos que, cuando acontecen, lastiman sobre todo las carteras de aquellos inversores que no estaban diversificados, razón por la cual, en los textos académicos se afirma que, a la larga, en los mercados sólo sobreviven aquellos inversores que están bien diversificados a causa de que, los mal diversificados, tarde o tempranos son víctimas de este tipo de situaciones y terminan en algún momento siendo “arrojados fuera del mercado”.

Como ya expliqué en el informe de armado de carteras que publiqué en Diciembre, cuando uno invierte en acciones asume principalmente dos tipos de riesgos:

  • Riesgo Sistémico: Es el riesgo que se asume al invertir en un país o mercado en particular (Argentina en nuestro caso) y en un instrumento en particular (las acciones, en este caso).
  • Riesgo no sistémico: Es el riesgo de invertir en una empresa y sector en particular.

Lo que ha demostrado la investigación académica, desde Harry Markowitz, pasando por el CAPM, el Arbitrage Pricing Model, las teorías de factores de Fama-French hasta hoy, es que el riesgo sistémico es imposible de evitar ya que es inherente al país y al instrumento en el que estemos invirtiendo y más aún lo es en tiempos como estos en que los mercados internacionales están todos interconectados entre sí. Ahora bien, a pesar de todo lo dicho, el gran aporte que estos expertos hicieron al campo de las finanzas, y la razón por la cual varios de ellos ganaron premios Nobel, fue que demostraron que el riesgo no sistémico sí se puede evitar e incluso prácticamente eliminar gracias a la diversificación. Pensemos lo siguiente: incluso aunque un inversor conozca a una empresa o sector de una manera extremadamente detallada y en profundidad, siempre habrá variables que no podrá controlar e información a la que no podrá acceder y si ocurre algún hecho inesperado que golpea específicamente a esa empresa o sector, como puede ser, por ejemplo, la ruptura de una represa, el precio de la acción puede llegar a caer mucho al igual que lo hará el valor total de su cartera sin que esta persona pueda hacer algo al respecto así que, por lo tanto, para no sufrir mucho ante la enorme gama de situaciones inesperadas que podrían afectar negativamente a una empresa o sector en particular que tengamos en cartera es que la mejor estrategia que podemos adoptar es la diversificación.

En resumen, ¿Cuáles son los mejores sectores del 2019? En mi opinión, Bancos, Utilities (gas y electricidad) y acciones ligadas a Brasil, como vengo repitiendo en todos los informes pero si estás interesado en conocer concretamente cuáles son nuestras carteras sugeridas de acciones podés comunicarte enviando un email a info@grupocarey.com.ar

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